«Nuestro país necesita de la unión todos», dijo en la previa el ex senador.

Esteban Bullrich fue recibido con aplausos al arribar a la Casa Histórica de Tucumán donde se llevó a cabo la firma del Pacto de Mayo. El exsenador fue ovacionado por todo el arco político que se hizo presente para rubricar el documento impulsado por el presidente Javier Milei.

Bullrich ingresó a la Casa Histórica llevado en su silla especial y con un poncho marrón que lo cubría, ante las bajas temperaturas. Al ser observado por los políticos y el público presente, recibió una gran ovación, producto de su esfuerzo y empeño por seguir luchando por un país mejor a pesar de su estado de salud.

Entre los presentes se encontraban todos los gobernadores del PRO, radicales y peronistas no alineados con el kirchnerismo representado por Cristina Kirchner. Además, viajaron diferentes ministros y funcionarios gubernamentales, con excepción de la vicepresidenta Victoria Villarruel debido a un cuadro gripal.

“Nuestro país necesita de la unión de todos los argentinos y de consensos que nos permitan salir adelante”, había manifestado más temprano, antes de viajar a Tucumán. Incluso en el mismo mensaje le agradeció a a los operarios de Aerolíneas Argentinas por brindarle las comodidades para viajar.

El exsenador siempre se manifestó a favor del Pacto de Mayo y los acuerdos políticos entre dirigentes. «Lo logramos, felicitaciones a todos los que trabajamos para que el acuerdo incluya la educación, gracias Milei por escucharnos», dijo en su momento cuando se había aprobado en el Congreso Nacional la Ley Bases.

Bullrich sufre ELA, una enfermedad neurológica degenerativa que afecta las neuronas motoras, ocasionando una progresiva parálisis muscular.

En 2021, Bullrich fue diagnosticado con esta enfermedad y gracias al impulso de su familia a partir de allí creó una fundación dedicada a mejorar la calidad de vida de quienes transitan esta patología.

Aún se desconocen las causas que la provocan. Solo entre un 5 y un 10% de las personas que padecen ELA se deben a causas hereditarias. Puede afectar a adultos de cualquier edad, pero la mayoría de los diagnosticados tienen más de 40 años, con la mayor incidencia entre los 50 y los 70 años. Se estima que en Argentina por año afecta a 3.000 personas.