El oficialismo de La Libertad Avanza decidió frenar el tratamiento de la reforma política en el Senado, que incluía la eliminación de las PASO, ante las críticas de sectores dialoguistas como la Unión Cívica Radical.
La iniciativa se retomará recién cuando se logren “consensos mínimos” con la oposición, ya que el Gobierno necesita alcanzar mayorías clave en ambas cámaras del Congreso.

En ese contexto, el mileísmo optó por priorizar proyectos con mayor respaldo político. Entre ellos se destacan las iniciativas vinculadas a los llamados “fondos buitres”, reformas a la ley de Salud Mental, propiedad privada y la aprobación de pliegos judiciales. La estrategia apunta a avanzar primero con temas que garanticen acuerdos legislativos y resultados concretos en el corto plazo.
Mientras tanto, el debate sobre las PASO sigue abierto: sectores como la UCR no apoyan su eliminación, aunque proponen modificaciones como hacerlas optativas en ciertos casos. Con este escenario, el Gobierno reordena su agenda parlamentaria y posterga las discusiones más conflictivas para enfocarse en proyectos que puedan reunir consenso y asegurar su aprobación.
Los puntos sobresalientes de Salud Mental
- Dispone que la atención deberá estar a cargo de equipos interdisciplinarios, y pone como requisito la presencia obligatoria del médico psiquiatra
- Tendrá mayor peso la evaluación médica en decisiones clave como diagnósticos, tratamientos e internaciones, lo que no sucedía en la legislación vigente.
- Mantiene que la internación como recursos excepcional, pero permite la internaciones no voluntarias, que en la anterior ley era una situación que se contemplaba en casos extremos.
- Las internaciones no voluntarias solo permitirán en “situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”.
- El consumo problemático de sustancias se integra formalmente a las políticas de salud mental y la autoridad de aplicación podrá definir dispositivos específicos, ambulatorios o de internación.
