La pobreza en la Argentina se ubicó en el 28,2% de la población durante el segundo semestre de 2025, según informó el Indec, marcando el nivel más bajo desde 2018.

El dato implica una baja de 3,4 puntos porcentuales respecto al semestre anterior, en un contexto de desaceleración de la inflación y cierta estabilización económica. En términos absolutos, la proyección indica que 13,3 millones de personas viven en situación de pobreza en todo el país.

De acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), la pobreza alcanza al 21% de los hogares en los principales aglomerados urbanos. En tanto, la indigencia se ubicó en el 6,3% de la población, equivalente a cerca de 1,9 millones de personas en esos centros urbanos, aunque proyectada a nivel nacional asciende a casi 3 millones. El informe destaca que, a diferencia de la pobreza, la indigencia no mostró variaciones estadísticamente significativas en el período.

La mejora en los indicadores se explica principalmente porque los ingresos familiares crecieron por encima de las canastas básicas: aumentaron 18,3%, frente a subas del 11,9% en la canasta alimentaria y del 11,3% en la total. Sin embargo, persisten fuertes desigualdades etarias: la pobreza afecta al 41,3% de los menores de 14 años y al 32,6% de los jóvenes de entre 15 y 29, lo que evidencia que la recuperación aún no alcanza de manera homogénea a todos los sectores.