La derrota por 3-0 ante Racing Club profundizó el mal momento de Atlético Tucumán en el Torneo Apertura y desató un clima de fuerte tensión con los hinchas en el estadio Monumental José Fierro.
Tras el partido, el delantero Leandro Díaz —quien no jugó por lesión— protagonizó un cruce con un simpatizante en el estacionamiento. Según testigos, el futbolista respondió a recriminaciones con insultos e invitó al hincha a pelear, en un episodio que fue contenido por terceros.

Horas después, el socio Juan Carlos Santillán radicó una denuncia en la Comisaría 5° por presunta agresión, al acusar al jugador de haberlo golpeado a él y a su hermano y de provocarle una herida cortante en la oreja. El hecho no quedó registrado en los videos que circularon del altercado, pero la Justicia deberá determinar si existió contacto físico o si la disputa se limitó a un intercambio verbal. No es la primera vez que Díaz mantiene conflictos con el público, una relación que ya había quedado expuesta la temporada pasada.
En paralelo, el club transita una etapa de reestructuración deportiva. Tras la salida de Hugo Colace y la conducción interina de Ramiro González, asumirá como nuevo entrenador Julio César Falcioni, quien estuvo presente en el estadio y tomará formalmente el plantel en busca de revertir la campaña. El Decano suma apenas cinco puntos en ocho fechas y necesita resultados urgentes para salir del fondo de la tabla.
