La NASA decidió postergar para marzo el lanzamiento de la misión Artemis II tras detectar fugas persistentes de hidrógeno líquido en una prueba clave del cohete SLS. El inconveniente obligó a abandonar la ventana de febrero y revisar el cronograma.
El problema surgió durante el ensayo general de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy, cuando se registraron pérdidas de combustible en la etapa central del cohete, una zona crítica del sistema. Aunque los ingenieros lograron completar parcialmente la carga de propelente, el procedimiento fue interrumpido a pocos minutos del final de la cuenta regresiva por motivos de seguridad, una situación que recordó las dificultades técnicas ya enfrentadas en vuelos anteriores.

A estas fallas se sumaron otros inconvenientes menores en el módulo Orion, retrasos operativos y problemas de comunicación, aunque la agencia destacó avances en nuevos protocolos de seguridad. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, remarcó que no se fijará una nueva fecha hasta analizar todos los datos y garantizar que los sistemas estén plenamente preparados, priorizando la seguridad de la tripulación y del público.
Artemis II será la primera misión tripulada rumbo a la Luna en más de cincuenta años y tendrá como objetivo probar los sistemas de la cápsula Orion en un vuelo alrededor del satélite natural. La tripulación, integrada por tres astronautas estadounidenses y un canadiense, deberá ajustar su preparación al nuevo calendario mientras la NASA continúa trabajando para concretar un regreso sostenido a la Luna dentro del programa Artemis.
