El ataque ocurrido en una escuela de San Cristóbal, Santa Fe, donde un adolescente de 15 años mató a un compañero e hirió a otros, reabrió el debate sobre la imputabilidad juvenil.
Aunque el Congreso aprobó recientemente una ley que baja la edad de punibilidad a 14 años, la norma aún no está vigente, ya que establece un plazo de implementación de 180 días desde su publicación.

Debido a este punto clave, el caso queda bajo el régimen anterior, que fija la imputabilidad a partir de los 16 años. En consecuencia, el joven no puede ser juzgado penalmente y será considerado “no punible”. Esto implica que no enfrentará un juicio ni una condena, aunque sí pueden aplicarse medidas de protección e intervención estatal bajo la supervisión de un juez de menores.
Mientras tanto, la investigación judicial se enfoca en determinar cómo el adolescente accedió al arma utilizada en el ataque y si hubo responsabilidad de adultos. De haber estado vigente la nueva ley, el menor podría haber sido imputado y eventualmente condenado, con penas de hasta 15 años, dentro de un sistema orientado a la reinserción social.
