La situación de los incendios forestales en la cordillera de Chubut se agravó en las últimas horas por condiciones climáticas adversas que favorecen la propagación del fuego, según advirtió el ministro de Seguridad y Justicia provincial, Héctor Iturrioz. El funcionario explicó que el comportamiento del incendio cambió de manera negativa, ya que durante la noche no se registró el habitual descenso de intensidad que permitía avanzar con las tareas de control. Como consecuencia, las llamas avanzaron con gran violencia, destruyeron una vivienda más —ya son once las casas afectadas— y continúan consumiendo extensas áreas de bosque nativo en dirección a la localidad de Maitén. Si bien El Hoyo y Epuyén presentan sectores comprometidos, permanecen bajo resguardo gracias a los trabajos de contención, aunque las autoridades admiten que, pese al despliegue de recursos terrestres y aéreos, sólo es posible retrasar el avance del fuego a la espera de un cambio en las condiciones climáticas.
En paralelo, el Gobierno provincial sostiene con firmeza la hipótesis de intencionalidad. Iturrioz aseguró que la investigación ya acreditó que el incendio fue provocado de manera deliberada y descartó la posibilidad de un hecho negligente. Según detalló, el foco inicial se produjo en una zona de monte extremadamente denso, de difícil acceso y estratégicamente ubicada para una rápida expansión del fuego y el corte de la única vía hacia Puerto Patriada, lo que refuerza la presunción de una acción criminal planificada. El ministro también alertó sobre el desgaste del personal que combate las llamas, con jornadas de hasta 16 horas, y destacó la llegada de refuerzos, entre ellos 63 brigadistas de Córdoba. Finalmente, remarcó el impacto ambiental irreversible del siniestro y advirtió que la pérdida de bosques centenarios dejará una huella permanente en el patrimonio natural de Chubut.
