Marcelo Gallardo llegó este martes al River Camp con la decisión tomada: dirigirá el jueves ante Banfield en el Monumental y luego dejará su cargo en River Plate.

La determinación se gestó tras la derrota frente a Vélez Sarsfield, la número 13 en los últimos 20 partidos, en un contexto en el que el rendimiento del equipo venía siendo cuestionado. Después de horas de reflexión en la intimidad, el entrenador comunicó su postura al plantel antes de la práctica en Ezeiza, encendiendo las alarmas en la dirigencia.

El primero en intentar revertir la situación fue Enzo Francescoli, quien le transmitió el respaldo institucional. Luego se sumó el presidente Stefano Di Carlo, principal impulsor de su regreso y quien le había renovado contrato a fines de 2025. Ambos buscaron convencerlo de continuar, pero el técnico se mantuvo firme en su postura. Más tarde, Gallardo grabó un mensaje de despedida para los hinchas, visiblemente conmovido, en el que admitió el dolor por no haber alcanzado los objetivos y expresó su deseo de que el club recupere pronto el protagonismo futbolístico.

Con 14 títulos en su primera etapa y una segunda gestión que cerrará con 85 partidos dirigidos, 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas (53,72% de efectividad), el ciclo del “Muñeco” llega a su fin en medio de un clima de profunda emoción. En la dirigencia ya comenzaron a sonar nombres como Eduardo Coudet y Santiago Solari, mientras que la opción de Pablo Aimar aparece descartada por su compromiso con la selección argentina. El jueves, en el Monumental, Gallardo tendrá su última función antes de cerrar un ciclo que marcó una era en la historia del club.