Un hecho inédito sacudió a la ciudad de Macao (China), donde un robot humanoide fue retenido por la policía luego de protagonizar un episodio que terminó con una mujer de 70 años hospitalizada por un fuerte susto.
El incidente, que quedó registrado por testigos y se viralizó rápidamente en redes sociales, mostró al autómata siguiendo de cerca a la mujer en la vía pública, generando una reacción de pánico.

Según el parte oficial, no hubo contacto físico entre el dispositivo y la mujer, aunque el impacto emocional fue suficiente para que debiera recibir atención médica. En las imágenes difundidas se observa a la víctima increpando en cantonés al responsable, mientras el robot levanta los brazos en un gesto que parecía intentar calmar la situación. Las autoridades aclararon que tanto el operador como el equipo estaban realizando pruebas en la zona al momento del episodio.
El caso reavivó el debate sobre el uso de tecnología robótica en espacios públicos y la falta de marcos regulatorios claros. A medida que los robots humanoides comienzan a salir del ámbito experimental, crecen las dudas sobre los límites de su implementación y los riesgos de interacción con personas en entornos urbanos, donde la convivencia entre humanos y máquinas aún presenta zonas grises.
