Los precios mayoristas registraron en mayo un incremento del 2,5%, mostrando una desaceleración significativa respecto al 5,2% observado en abril. A pesar de esta moderación, el indicador se ubicó por encima de la inflación al consumidor, que durante el mismo período alcanzó el 2,1%, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) acumuló una variación del 14,4% en los primeros cinco meses del año y una suba interanual del 34,5%. El organismo explicó que el resultado de mayo estuvo impulsado por aumentos tanto en los bienes producidos localmente, que avanzaron 2,5%, como en los productos importados, que registraron una variación de 3,1%.
Entre los sectores que más incidieron en la evolución del indicador se destacaron las sustancias y productos químicos, la energía eléctrica, los combustibles refinados, los alimentos y bebidas, además del petróleo crudo y el gas. En contraste, el rubro pesquero fue el único que mostró una caída mensual, con una retracción del 11,7%.
Otros indicadores vinculados a la producción también reflejaron incrementos durante mayo. El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye el componente impositivo, avanzó 2,7%, mientras que el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) registró la misma variación, impulsado por aumentos en los bienes primarios, las manufacturas y el sector energético.
Al analizar el comportamiento acumulado del año, los productos nacionales exhibieron un crecimiento de 15,1%, muy por encima del 5,5% registrado por los importados. Dentro de los primeros sobresalieron los aumentos en petróleo crudo y gas, energía eléctrica y derivados del petróleo, sectores que continúan liderando las variaciones más importantes de precios dentro de la economía.
La evolución de los valores mayoristas vuelve a despertar expectativas sobre el desempeño futuro de la inflación minorista. Tanto el presidente de la Nación, Javier Milei, como el ministro de Economía, Luis Caputo, han señalado en distintas oportunidades que estos índices suelen anticipar la tendencia de los precios al consumidor. Aunque la desaceleración de mayo fue una señal positiva tras el impacto que tuvo el encarecimiento internacional del petróleo en abril, el hecho de que el IPIM continúe por encima del IPC mantiene la atención puesta en los próximos datos inflacionarios.
