La Confederación General del Trabajo (CGT) comenzó a delinear una nueva estrategia de confrontación frente a las políticas impulsadas por el Gobierno nacional.

Durante un encuentro con representantes de diversos sectores sindicales, la central obrera coincidió en la necesidad de coordinar acciones a nivel nacional para expresar su rechazo a las medidas económicas y laborales vigentes.

De la reunión participaron dirigentes de gremios vinculados al transporte, la industria, la alimentación y la energía, entre otros. Tras el encuentro, los referentes sindicales señalaron que el escenario actual requiere una respuesta organizada y sostenida para defender el empleo, los salarios y las condiciones laborales de los trabajadores.

Los dirigentes manifestaron su preocupación por la situación económica y cuestionaron el rumbo adoptado por la administración de Javier Milei. Según expresaron, las políticas oficiales están impactando negativamente en la actividad productiva, el mercado laboral y el poder adquisitivo de amplios sectores de la población.

Aunque todavía no se anunciaron medidas concretas, la conducción de la CGT prevé reunirse durante los próximos días para analizar los pasos a seguir. Antes de tomar una decisión, la cúpula sindical busca alcanzar consensos internos en una organización atravesada por distintos posicionamientos respecto de la estrategia de protesta.

Entre las alternativas que se encuentran en discusión aparece la posibilidad de convocar a una huelga general. Sin embargo, algunos referentes consideran más conveniente implementar acciones graduales y sectoriales, con el objetivo de sostener la presión durante un período más prolongado y sumar adhesiones de otros sectores afectados por la situación económica.

Una de las opciones que gana terreno es un esquema de paros escalonados por actividad, similar al utilizado en otros países ante reformas controversiales. La iniciativa permitiría que distintos gremios realicen medidas de fuerza en forma alternada, extendiendo el reclamo durante varias semanas mientras la central sindical continúa su resistencia a los cambios laborales impulsados por el Ejecutivo.