Un robot humanoide sorprendió al demostrar su capacidad para jugar al tenis contra humanos, marcando un avance significativo en la robótica aplicada al deporte.
Desarrollado por la empresa china Galbot y basado en el modelo G1 de Unitree, el autómata puede mantener intercambios dinámicos con reacciones en milisegundos, golpes precisos y movimientos que, aunque no totalmente fluidos, resultan notablemente naturales.

El logro se apoya en un software avanzado que permite al robot tomar decisiones en tiempo real, representando un salto desde la simple imitación de movimientos hacia una interacción atlética inteligente. Según los desarrolladores, el sistema puede responder a pelotas que viajan a casi 55 km/h y alcanzar hasta un 96% de efectividad en golpes de derecha, gracias a un algoritmo integral de planificación y control corporal.
Más allá del tenis, este desarrollo busca sentar las bases para aplicaciones más amplias en la vida cotidiana. La capacidad de coordinar movimientos complejos en entornos dinámicos podría trasladarse a tareas como asistencia doméstica o trabajos que requieran precisión, consolidando el avance de los robots hacia funciones cada vez más cercanas a las humanas.
