La ola de frío volvió a poner en evidencia las limitaciones del sistema energético argentino. A pesar de la producción récord de gas en Vaca Muerta, la falta de infraestructura para transportar ese recurso hacia los principales centros de consumo obligó a restringir el suministro a industrias y estaciones de GNC, mientras se prioriza el abastecimiento de los hogares.

Especialistas advierten que este escenario se repite cada invierno debido a que la red de gasoductos aún no tiene capacidad suficiente para responder a los picos de demanda residencial. Como consecuencia, el país debe recurrir nuevamente a la importación de Gas Natural Licuado (GNL), cuyo precio internacional se encareció por el conflicto en Medio Oriente.

Desde el sector energético señalan que la demora en la ampliación del Gasoducto Perito Moreno profundizó el problema. Si bien la capacidad de transporte de gas aumentó en los últimos años, sigue siendo insuficiente para cubrir los momentos de mayor consumo, por lo que las importaciones continúan siendo necesarias durante los meses más fríos.

La industria es uno de los sectores más afectados. Muchas empresas redujeron su consumo de gas, otras analizan disminuir su producción y algunas optan por utilizar combustibles alternativos, de mayor costo. Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) alertaron que una parte importante del sector manufacturero enfrenta dificultades para absorber el incremento del precio de la energía.

A este panorama se sumó el retraso en la contratación de cargamentos de GNL. Aunque el Gobierno había previsto que empresas privadas gestionaran las compras, finalmente ese esquema no prosperó, obligando al Estado a afrontar importaciones en un contexto internacional de precios elevados.

Mientras tanto, el Gobierno aseguró que el abastecimiento para los usuarios residenciales está garantizado y ratificó que los hogares seguirán siendo la prioridad durante la emergencia. No obstante, desde julio las facturas de gas registrarán un incremento promedio del 3,01% en todo el país, en línea con la actualización tarifaria prevista por la Secretaría de Energía.