A dos años de la firma del histórico Pacto de Mayo, el Gobierno nacional volverá a poner a Tucumán en el centro de la escena política. El próximo 9 de Julio, el presidente Javier Milei encabezará el Tedeum y el acto oficial por el Día de la Independencia, acompañado por gobernadores y todo su gabinete, en una jornada que la Casa Rosada buscará convertir en una demostración de respaldo político para impulsar su agenda de reforma electoral.

El encuentro marcará además el primer viaje oficial de Diego Santilli como jefe de Gabinete, quien tendrá un rol central en las negociaciones con los mandatarios provinciales. En el oficialismo consideran que la convocatoria puede convertirse en una oportunidad para fortalecer consensos de cara al debate legislativo sobre la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) o, como alternativa, la reintroducción de las listas colectoras.
La elección de Tucumán no es casual. Se trata de la misma provincia donde, en julio de 2024, Milei reunió a un grupo de gobernadores para la firma del denominado Pacto de Mayo, una imagen que el Gobierno ahora pretende recrear con el objetivo de exhibir respaldo político en un momento clave para su estrategia legislativa.
En Balcarce 50 reconocen que el debate por la reforma política será una de las prioridades del segundo semestre. El objetivo es avanzar con cambios en el sistema electoral antes del inicio del calendario electoral de 2027, ya que una vez comenzado ese proceso las modificaciones suelen generar mayores resistencias políticas.
La intención oficial es que el proyecto llegue al Congreso y pueda ser tratado, como máximo, durante agosto. En ese contexto, Santilli, quien ya venía trabajando el tema cuando estaba al frente del Ministerio del Interior, buscará utilizar su perfil negociador para reunir los apoyos necesarios entre los gobernadores y los distintos bloques parlamentarios.
Según admiten fuentes del Gobierno, la fotografía con los mandatarios provinciales tendrá un fuerte valor simbólico, pero también político. La estrategia apunta a mostrar una amplia convocatoria durante el acto patrio y utilizar esa imagen para fortalecer la posición del Ejecutivo en las negociaciones por la reforma electoral.
En paralelo, la Casa Rosada también evalúa utilizar el debate sobre las listas colectoras como herramienta de negociación con aquellos gobernadores que todavía mantienen reparos respecto de la eliminación de las PASO. En el oficialismo entienden que ambas discusiones forman parte de una misma estrategia destinada a construir mayorías legislativas.
Dentro del bloque de La Libertad Avanza en Diputados reconocen que, por ahora, el mayor consenso pasa por eliminar la obligatoriedad de las primarias, manteniendo el carácter abierto y simultáneo de la elección. Esa alternativa aparece hoy como el escenario más viable, aunque el objetivo de máxima del Gobierno continúa siendo suspender o eliminar definitivamente las PASO.
La discusión también comenzó a instalarse en la oposición. Referentes del peronismo cuestionaron la posibilidad de restablecer las listas colectoras y advirtieron que ese mecanismo podría derivar en un esquema similar al de la ley de Lemas, una comparación que desde el oficialismo relativizan.
Antes del viaje presidencial a Tucumán, el Gobierno reunirá la mesa política que ahora encabezará Diego Santilli como jefe de Gabinete. Allí se realizará un relevamiento del respaldo de los gobernadores a tres iniciativas consideradas prioritarias para la Casa Rosada: la reforma política, la modificación del régimen de zonas frías y el proyecto de “inocencia fiscal”.
Con ese escenario, el acto por el Día de la Independencia trasciende el carácter institucional y se perfila como una nueva instancia de construcción política para el Gobierno, que buscará transformar la foto con los gobernadores en una señal de fortaleza de cara a las próximas discusiones legislativas.
