El Gobierno nacional intensificó las negociaciones con distintos gobernadores para reunir los apoyos necesarios que le permitan avanzar con la reforma electoral en el Congreso.

El ministro del Interior, Diego Santilli, encabeza las conversaciones con mandatarios provinciales en busca de consensos con la oposición dialoguista.

En ese marco, Santilli mantendrá este martes reuniones con los gobernadores Leandro Zdero, de Chaco, y Marcelo Orrego, de San Juan, ambos considerados aliados de la administración de Javier Milei. Días atrás, el funcionario también se reunió con el mandatario entrerriano Rogelio Frigerio para analizar la agenda legislativa impulsada por el Ejecutivo.

La ronda de contactos incluirá además al gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, con quien la relación del Gobierno ha estado marcada por diferencias desde el inicio de la gestión. Pese a ello, la Casa Rosada busca ampliar el diálogo con distintos sectores políticos para fortalecer la viabilidad del proyecto.

Uno de los principales objetivos del oficialismo es avanzar con cambios en el sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, las diferencias con bloques aliados dificultaron hasta el momento la eliminación total de este mecanismo electoral.

Ante este escenario, el Gobierno comenzó a flexibilizar su postura inicial y evalúa alternativas intermedias. Entre ellas figura una iniciativa impulsada por el senador radical Eduardo Vischi, que propone convertir las PASO en optativas, eliminando la obligatoriedad para los electores y exceptuando de esa instancia a los partidos sin competencia interna.

La reforma electoral también contempla otros cambios, como la incorporación de la opción de voto por lista completa en la Boleta Única Papel, un proyecto de Ficha Limpia para impedir candidaturas de personas condenadas en segunda instancia y modificaciones en el financiamiento partidario. No obstante, el oficialismo aún deberá profundizar las negociaciones para alcanzar los consensos necesarios que permitan destrabar el debate parlamentario.