El consumo en supermercados muestra un cambio claro: crece la participación de segundas y terceras marcas en las góndolas.
Así lo explicó Cámara Argentina de Supermercados, a través de su titular Víctor Palpacelli, quien destacó que los comercios buscan ofrecer alternativas más accesibles para ayudar a los consumidores a llegar a fin de mes.

En paralelo, desde NielsenIQ señalan que este fenómeno está directamente vinculado al contexto económico. Su director comercial, Damián Graziano, indicó que existe una relación casi directa entre el aumento del gasto en servicios y la caída del consumo masivo.
El impacto no es uniforme en todo el país. Según los especialistas, el conurbano bonaerense es una de las zonas más afectadas, donde la reducción de subsidios incrementó los gastos fijos y redujo el dinero disponible para compras cotidianas.
En este escenario, surge una pregunta dentro del sector empresarial: por qué los consumidores dejaron de elegir determinadas marcas. Sin embargo, la respuesta de los analistas invierte esa lógica y plantea que, en realidad, son los consumidores quienes sienten haber sido abandonados por las marcas tradicionales.
La situación deja una imagen representativa del momento actual: familias que antes podían incluir productos de primeras marcas en su mesa ahora se ven obligadas a reemplazarlos por opciones más económicas, reflejando un cambio profundo en los hábitos de consumo.
