El Gobierno de Javier Milei buscará dejar atrás la crisis política generada por la salida de Manuel Adorni y concentrar su estrategia en la evolución de la economía, con la expectativa de fortalecer su imagen de cara a las próximas elecciones.

En la Casa Rosada consideran que una mejora en los indicadores económicos será clave para aumentar el respaldo social y llegar con mayores posibilidades a la contienda electoral.

Según distintos sondeos, la aprobación del Presidente ronda el 40%, pese al impacto que tuvieron la inflación, la caída del consumo y el escándalo político que dominó la agenda en las últimas semanas. La salida de Adorni apunta a descomprimir ese frente y permitir que la atención vuelva a centrarse en la gestión económica.

Entre las principales apuestas oficiales figura una desaceleración de la inflación, que en junio podría ubicarse por debajo del 2% mensual por primera vez en el año. A esto se suma una recuperación gradual de los salarios y un escenario de mayor estabilidad, aunque los analistas advierten que el crecimiento de la actividad continúa siendo moderado.

En el plano cambiario, el Banco Central buscó contener la reciente suba del dólar, que acumuló un avance cercano al 5% durante junio. La estrategia oficial apunta a evitar movimientos bruscos del tipo de cambio, aun cuando persistan presiones por la menor liquidación de exportaciones y la demanda de divisas para ahorro.

Al mismo tiempo, la baja del precio internacional del petróleo podría contribuir a moderar la inflación en los próximos meses e, incluso, abrir la posibilidad de una reducción en el valor de los combustibles. Sin embargo, los especialistas señalan que la recuperación del consumo todavía enfrenta desafíos por el peso de las tarifas y otros gastos que afectan el poder adquisitivo.

Con inflación en descenso, un dólar bajo control y el foco nuevamente puesto en la economía, el oficialismo confía en mejorar su posicionamiento político. No obstante, analistas advierten que el desempeño electoral dependerá, en gran medida, de que la recuperación de la actividad y de los ingresos llegue con mayor fuerza a la población durante los próximos meses.