La Calera busca convertirse en el primer municipio del país en certificar un Sistema de Gestión de Compliance, un estándar que fortalece la transparencia, el cumplimiento de las normas y el control sobre el uso de los recursos públicos. De lograrlo, marcaría un precedente inédito en la administración municipal argentina.

El municipio ya dio un paso importante al convertirse en la segunda ciudad del país en obtener la certificación ISO 37001 Antisoborno, una norma internacional que acredita la implementación de mecanismos para prevenir, detectar y sancionar hechos de corrupción dentro de la estructura estatal.

El sistema de compliance establece procedimientos para garantizar que los funcionarios actúen conforme a la ley, promueve controles internos y asegura un manejo más transparente de los fondos públicos, con el objetivo de fortalecer la confianza de los vecinos en la gestión municipal.

La transformación institucional de La Calera también incluyó una profunda reforma de su régimen electoral. Tras los escándalos por irregularidades detectadas en comicios anteriores, el municipio impulsó un nuevo sistema que incorpora la Boleta Única de Sufragio (BUS) y medidas destinadas a prevenir el fraude electoral, además de profesionalizar e independizar el organismo electoral.

A estas iniciativas se suman la implementación de la ordenanza de Ficha Limpia, la publicación de información en portales de transparencia, la eliminación de contratos irregulares y las denuncias por presuntas maniobras de corrupción vinculadas a empleados municipales, en el marco de una política de mayor control sobre la administración pública.

Con este conjunto de reformas, la gestión encabezada por el intendente Fernando Rambaldi busca consolidar a La Calera como un referente en transparencia e integridad institucional. La obtención de la certificación de compliance representaría un nuevo hito y posicionaría al municipio como pionero a nivel nacional en buenas prácticas de gobierno.