El ministro de Economía presentará una estrategia de fondeo bancario a largo plazo mediante licitaciones previsionales para abaratar el financiamiento habitacional. La medida busca dinamizar el sector de la construcción y apunta a descomprimir la demanda de la casa propia en provincias como Tucumán, en un marco de tensión cambiaria y desaceleración del consumo.

l Palacio de Hacienda vuelve a situarse en el epicentro de las decisiones de la política económica nacional. El ministro de Economía, Luis Caputo, encabezará una conferencia de prensa a las 10:00 para anunciar un paquete de iniciativas orientadas a dinamizar el crédito privado, cuyo eje principal será la instrumentación de un esquema especial para apalancar los créditos hipotecarios en todo el país utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.

La presentación oficial se formalizó tras la reunión de la Mesa Política en la Casa Rosada y responde a la necesidad de inyectar liquidez de largo plazo en el sistema financiero. En distritos del interior como Tucumán —donde el déficit habitacional y las dificultades de acceso a la vivienda propia representan demandas históricas de la clase media y de los trabajadores del sector privado y estatal—, la falta de instrumentos crediticios sostenibles viene frenando tanto el mercado inmobiliario como el ritmo de la obra privada en el Gran San Miguel y municipios aledaños.

El mecanismo técnico: licitación de plazos fijos a largo plazo El diseño de la operatoria, coordinado técnicamente entre el Ministerio de Economía y el Ministerio de Capital Humano, busca resolver el principal obstáculo estructural que enfrentan los bancos para otorgar préstamos a 15, 20 o 30 años: el descalce de plazos. En la actualidad, la mayor parte de los depósitos en el sistema bancario argentino se pacta a 30 o 60 días, lo que restringe la capacidad de las entidades para prestar a décadas de distancia.

Para sortear este cuello de botella sin que el fondo previsional asuma riesgos comprando carteras de hipotecas de manera directa, el Gobierno analiza un mecanismo de subastas competitivas. Mediante este sistema, el FGS licitará depósitos a plazo fijo de extenso vencimiento entre los bancos públicos y privados. Las entidades financieras que ofrezcan las mejores tasas podrán captar esos fondos institucionales para utilizarlos exclusivamente como respaldo y fondeo de nuevas líneas hipotecarias destinadas a la adquisición, refacción o construcción de viviendas.

El contexto macroeconómico y la coyuntura política El anuncio se produce en un escenario de marcada complejidad económica. En las últimas semanas, el mercado cambiario experimentó presiones que llevaron la cotización del dólar mayorista por encima de los $1.500, sumado a una notable volatilidad en las tasas de interés en pesos y señales de recuperación dispar en los diferentes sectores productivos. Mientras algunas ramas exportadoras muestran repuntes, el consumo masivo y el comercio minorista continúan exhibiendo retracciones en los centros urbanos provinciales.

En paralelo, la medida coincide con la instrucción del presidente Javier Milei a su gabinete para redoblar la defensa pública del programa económico y consolidar resultados tangibles de cara a los desafíos de gestión.

Asimismo, la conferencia de Caputo se desarrollará en la antesala de discusiones clave en el Congreso de la Nación, donde la Cámara de Diputados tiene en agenda el debate de proyectos estructurales como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el régimen de Inocencia Fiscal II, mientras el Senado alista el tratamiento de pliegos judiciales y acuerdos internacionales.

Con este nuevo esquema, el Palacio de Hacienda intentará ofrecer una herramienta concreta que devuelva previsibilidad al sueño de la vivienda propia y traccione la actividad de corralones, desarrolladores y gremios de la construcción a nivel federal.