Un hombre de 33 años fue aprehendido tras una medida judicial ejecutada en el barrio 250 Viviendas. El acusado atacó a su concubina con un arma blanca en el ámbito laboral que compartían. La víctima recibió asistencia médica en el Centro Asistencial Carrillo y presentó pruebas de maltratos anteriores.
La problemática de la violencia machista volvió a manifestarse de manera alarmante en el conglomerado metropolitano de la provincia, esta vez vulnerando un espacio de trabajo cotidiano. En las instalaciones de un colegio privado situado en el municipio de Yerba Buena, una mujer fue agredida por su concubino en momentos en que ambos cumplían sus funciones operativas en el sector de la cocina del establecimiento.
Según consta en la denuncia formal radicada ante la Comisaría Quince de la Unidad Regional Capital, el hecho se desencadenó en medio de una acalorada discusión. En ese contexto de intimidación, el individuo tomó un cuchillo utilizado en las labores gastronómicas del colegio y le asestó un corte directo en la muñeca izquierda a la víctima, provocándole una herida sangrante antes de retirarse del inmueble.
La rápida intervención de la responsable del área de cocina resultó determinante para contener la situación. La encargada le practicó las primeras curaciones y maniobras de auxilio de urgencia a la damnificada en el mismo lugar, evitando complicaciones mayores. Minutos después, la mujer fue trasladada hacia el Centro Asistencial Ramón Carrillo —el nodo sanitario de referencia para la atención primaria y de emergencias en la zona oeste—, donde el equipo médico de guardia constató la gravedad de las lesiones, realizó las suturas correspondientes y formalizó el informe clínico de rigor.
Con el respaldo de las autoridades del centro de salud, la mujer formalizó la acusación penal contra el atacante. Al radicar la denuncia, no solo relató el episodio acontecido en el establecimiento escolar, sino que además aportó elementos de convicción determinantes: registros audiovisuales y capturas de conversaciones a través de mensajería instantánea que documentan un historial recurrente de agresiones verbales, intimidaciones y violencia física en el ámbito doméstico.
A partir de los datos aportados, los equipos de investigación de la Comisaría Quince, bajo la supervisión directa del comisario Nicolás Marchant, iniciaron las tareas de campo para localizar al sospechoso. Tras corroborar su domicilio y remitir las actuaciones correspondientes a las autoridades de turno, el juez de instrucción Leandro David Abdala libró la correspondiente orden de allanamiento y detención.
La medida policial se ejecutó sobre una vivienda situada en el barrio 250 Viviendas. Durante la irrupción táctica, los efectivos de la fuerza provincial concretaron la inmediata aprehensión del sujeto de 33 años, quien fue reducido sin que se registraran incidentes mayores en la zona.
El acusado fue trasladado a la dependencia policial y quedó formalmente a disposición de la Justicia tucumana, imputado por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo y en contexto de violencia de género. La fiscalía interviniente continúa con la toma de testimonios al personal del colegio y la peritación de los dispositivos móviles presentados como prueba para resolver la prisión preventiva del imputado en las próximas horas.
